Menu

Sir Isaac Newton

24 marzo, 2016 - Biografías

Su época

Newton y Leibniz, los dos grandes científicos de finales del siglo XVII y principios del XVIII, viven en una Europa caracterizada por la revolución del realismo científico y la explosión cultural del Barroco, periodo que, a grandes rasgos, está comprendido entre el Renacimiento y la Ilustración.

Desde el punto de vista del desarrollo de las matemáticas, les corresponde a estos dos autores la elaboración de un método general y nuevo, que puede aplicarse a muchos tipos de problemas, sobre el cálculo algebraico, el infinitesimal y, en general, a toda la geometría analítica. Descartes y Fermat habían estudiado en profundidad las curvas y sus ecuaciones, pero las habían tratado como casos individualizados. A partir de ellos, muchos matemáticos a lo largo del XVII se esforzaron en el estudio de las curvas, pero ninguno dio con los elementos que permitían establecer un método general. Newton y Leibniz lo proporcionaron, e introdujeron un tipo de técnicas que permitían estudiar con las mismas herramientas los problemas de física y geometría . Sus avances en el cálculo diferencial e integral posibilitaron un desarrollo de las matemáticas espectacular, cuyo resultado se apreció posteriormente a lo largo del siglo XVIII.

Su vida

Isaac Newton ha sido uno de los más grandes científicos ingleses de todos los tiempos. Nació en Woolsthorpe, un pueblecito de la campiña, en el año 1624. Con una delicada salud de pequeño, fue educado por su abuela en la granja donde vivían.

new

Durante su primera infancia aprendió en dos pequeñas escuelas para externos y desde los 12 años asistió al King’s School de Gratham viviendo como pupilo en casa de un boticario.

Gracias a un tío suyo entró en 1661 a estudiar en el Trinity College de Cambridge, donde pronto se interesó por las ciencias: química, óptica, física y matemáticas. Estudió a los clásicos y a los autores de su época, pero quizá fue la acción de su profesor de matemáticas, Barrow, lo que determinó su interés por las matemáticas y la elaboración de los primeros trabajos.

Tras un paréntesis de dos años (1665-1666) en su casa muy fructífero, pues elabora la famosa ley de la gravitación (se dijo que observando caer una manzana), el teorema del binomio y desarrolla la naturaleza física de los colores, entre otros descubrimientos, vuelve a Cambridge y sucede a su maestro Barrow en su cátedra.

Sin embargo, su actividad principal es la investigación y elaboración de todo tipo de trabajos: series infinitas (1669), sobre la luz (1672), cálculo diferencial, etc., pero sin publicarlos. Las publicaciones llegan a partir de 1687 con sus tres libros sobre los fundamentos de la física y la astronomía con lenguaje de geometría Philosophiae naturalis principia methematica.

A partir de esta fecha su vida como gran científico se vio alternada con la de representación pública (fue elegido miembro del Parlamento en 1689), pero sin abandonar sus trabajos de investigación en química y en física (hidrostática e hidrodinámica) y en la construcción de telescopios.

Fue nombrado en 1696 Director de la Moneda, lo que le llevó a abandonar la enseñanza y la investigación. Fue elegido presidente de la Royal Society en 1703, y reelegido cada año hasta su muerte. En 1705 la reina de Inglaterra le otorgó la alta distinción de caballero (sir).

Hacia el final de su vida mantuvo con Leibniz una agria polémica con acusaciones mutuas de plagios, que continuaron hasta la muerte de éste en 1716.

Años más tarde Newton contrajo una larga enfermedad, que acabó con su vida en 1727. Fue enterrado con todos los honores en la abadía de Westminster.

Su obra

Aunque tardó mucho tiempo en publicar, sus trabajos fueron muy abundantes en muy diversas materias. De hecho, alguna, como veremos, se publicó después de su muerte.

Atendiendo a la cronología de la elaboración de su obra, la resumiremos en los siguientes puntos:

– Trabajos y descubrimientos de los años 1664-1665: el teorema del binomio lo comunica a la Royal Society en dos cartas fechadas en 1676. Este teorema nunca se publicó. Fue Wallis quien, en 1685, lo introduce en su Algebra dando como autor a Newton.

– En 1669 elaboró su obra De analysi a partir de trabajos anteriores, publicándose en 1711. Esta obra contiene los fundamentos de su método de las series infinitas.

– En 1671 termina su obra Methodus fluxionum et serierum infiniturum, comenzada también siete años antes. Se publicó en el año 1736 en versión inglesa. La versión original, en latín, se publicaría en 1742. Expone en esta obra su segunda concepción del análisis introduciendo en sus métodos infinitesimales el concepto de fluxión (“…representaré con las mismas últimas letras coronadas con el punto … las velocidades con que las fluentes aumentan por el movimiento que las produce y que, por consiguiente, se pueden llamar fluxiones…”).

– En la obra De quadratura curvarum, escrita en 1676 y publicada en 1704 como apéndice de su obra Opticks, Newton expone su tercera concepción del nuevo análisis, fundamentando su cálculo sobre la concepción cinemática de las curvas y presentando sus operaciones mediante el método de las “primeras y últimas razones”.

– Su obra más famosa, aunque oscura y difícil de comprender, Philosophiae naturalis principia matemática, conocida como los Principia, se publicó en 1687. Consta de tres libros, con un prefacio en el que se dan las definiciones de conceptos de mecánica (inercia, momento y fuerza) y los enunciados de las leyes del movimiento. El libro I, titulado El movimiento de los cuerpos trata de mecánica y la descripción orgánica de las cónicas. El libro II se dedica al estudio del movimiento de los cuerpos en medios como el aire y los fluidos. El libro III, titulado Sobre el sistema del mundo, contiene las aplicaciones al estudio del sistema solar de los conceptos descritos en el primer libro.

Separador-1024x85

Ideas:

Un matemático, como un pintor o un poeta, es un fabricante de modelos. Si sus modelos son más duraderos que los de estos últimos, es debido a que están hechos de ideas. Los modelos del matemático, como los del pintor o los del poeta deben ser hermosos. La belleza es la primera prueba; no hay lugar permanente en el mundo para unas matemáticas feas

(G.H.HARDY)

Etiquetas: