Si pensamos que la distancia recorrida por la plancha ha de ser igual a la circunferencia  de  los  rodillos,  ¡nos  equivocamos!: sería así si los rodillos no tocaran el suelo y estuvieran  atravesados  por  unos  ejes  rígidos  que  pasaran  por  sus  centros.;  pero  a  este avance  hay  que  añadirle  el  propio  avance  de  los  rodillos,  es  decir  otra  distancia igual.
Por tanto el avance total es justamente el doble de la circunferencia, es decir, 60 cm. -